viernes, 22 de mayo de 2015

Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Definición:

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es definido por la APA en su manual DSM-IV como un trastorno de ansiedad, caracterizado por la presencia recurrente de obsesiones y/o compulsiones que interfieren con el desarrollo, adaptación y funcionamiento de la persona.

Evaluación.

Presentaremos las áreas de evaluación, así como algunos de los instrumentos que podemos emplear para la evaluación de los adultos.
las áreas a evaluar son:
  1. Manifestaciones principales del trastorno; obsesiones, compulsiones y conducta de evitación.
  2. Variables funcionalmente relacionadas con el problema; antecedentes y consecuentes implicados con las principales secuencias funcionales que explican el mantenimiento del problema
  3. Variables disposicionales; son factores de predisposición genética.
  4. Factores ambientales, ejemplo de estos son los estresores y elementos pasados o Las presentes que facilitan la aparición y el mantenimiento de la conducta problema.
Las técnicas empleadas para evaluar estas áreas son:
  • Entrevista conductual funcional
  • Observación o autoregistro
  • Autoinformes
Los instrumentos más empleados son:

miércoles, 13 de mayo de 2015

Trastornos del Estado de Ánimo

Introducción.

Lo primero que debemos distinguir es la diferencia entre síntoma, síndrome y cuadro clínico.
Síntoma: Manifestación subjetiva de un estado patológico. Los síntomas son descritos por el individuo  más que observados por el examinador.
Síndrome: Agrupación de signos y síntomas basada en su frecuente coocurrencia, que puede sugerir una patogenia, una evolución, unos antecedentes familiares o una selección terapéutica comunes.
Cuadro clínico: conjunto de signos y síntomas que presenta un paciente.
La razón de poner énfasis en esta situación es que en ocasiones el término depresión se emplea como un síntoma anímico, no como un síndrome, incluso el término bipolar se emplea vagamente para hacer referencia a alguien que cambia de humor con cierta facilidad.
En el Manual de Psicopatología  (Belloch, Sandín & Ramos, 2009), encontramos que el concepto básico en la categoría de los trastornos del estado de ánimo son los episodios, en el DSM-IV se consideran 3 tipos: 1) depresivo mayor, 2) maníaco y 3) hipomaníaco. La presencia, ausencia o combinación de estos, es lo que define los tipos de trastornos; es decir periodos continuados de al menos dos semanas en el que aparecen un conjunto de síntomas afectivos, dentro de éstos surgen dos subcategorías:
a) Trastornos depresivos; de los que sobresale la depresión mayor, ésta debe cumplir con una serie de criterios y síntomas para ser diagnosticada, por ejemplo: que los síntomas no se deban a una causa orgánica ni a una reacción normal ante la pérdida de un ser querido. Otra subcategoría depresiva sobresaliente es la distimia, que sin cumplir todos los síntomas de la depresión mayor ha persistido durante al menos 2 años continuados, se considera una “personalidad depresiva”,  Vázquez (1995).
b) Trastornos bipolares; en esta categoría se incluye a las personas que manifiesten o hayan manifestado episodios de manía, hayan existido o no episodios de depresión. Algunos presentan episodios alternados de depresión-manía, otros de manía-relativa normalidad, Vázquez (1995).
 En general el diagnóstico es complejo, se requiere el uso de criterios diagnósticos precisos de inclusión y exclusión; realizado el diagnóstico se recomienda el uso de medidas para evaluar la gravedad de los síntomas; es decir la evaluación debe ser categorial y dimensional.